Alemania y Francia ofrecen financiar la venta de tres submarinos a la Argentina, que costarían más de 3.000 millones de euros

El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Marcelo Dalle Nogare, confirmó que tanto Alemania como Francia ofrecieron financiar la totalidad de la compra de unos tres submarinos para la Argentina, que pueden costar algo más de 3.000 millones de euros. 3.355 millones dólares hoy.

El almirante Dalle Nogare lo confirmó en el tradicional almuerzo del Rotary Club, en coincidencia con varios hechos. Es muy novedoso porque, además de dar luz verde a la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia y de estar comprando aviones, blindados y helicópteros, Javier Milei autorizó por primera vez a la Armada a tomar crédito externo por U$S 2.300 millones para la compra de tres submarinos y por U$S 1.200 millones para la adquisición de dos fragatas. Con lo cual, lo autorizado para la compra de los submarinos podrían a la Armada en condiciones de firmar ya el contrato.

Poco antes de la confirmación de Dalle Nogare, el jefe de la Armada, almirante Juan Carlos Romay, que interactuó con las empresas interesadas en la oferta, elevó un informe al Ministerio de Defensa, que a su vez lo remitió al Poder Ejecutivo. Con un esquema de devolución en cuotas y una primera entrega prevista dentro de aproximadamente seis años, la Armada evaluó técnicamente el Scorpène, de la francesa Naval Group, y el Type 209NG, que ofrece la alemana ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS).

Por si ello fuera poco, el Gobierno parece entusiasmado, según se refleja en un posteo en X de Santiago Caputo, el asesor de Javier Milei, en un contexto marcado también por el endurecimiento de la política nacional contra las actividades vinculadas con los disputados recursos de las Islas Malvinas y contra el Reino Unido.

“Si Argentina quiere honrar su promesa histórica de ser una potencia mundial, debería tener la flota naval más imponente del continente sudamericano. Como dijo George Washington: ‘Sin una fuerza naval decisiva no podemos lograr nada definitivo; con ella, todo lo honorable y glorioso’”, escribió Caputo el lunes, en uno de sus tradicionales mensajes nocturnos donde mezcla cine, literatura, aventuras, política, y no pocos insultos a los adversarios.

A través de ese mensaje, parecería quedar desechada la motosierra del ministro desregulador, Federico Sturzenegger, quien, en una reunión con altos mandos los ofendió con la sugerencia de que las fuerzas de mar no precisaban “ni de barcos” y podían “arreglarse” con drones.

Dalle Nogare y Romay presentaron la compra como una necesidad clara para que la Argentina recupere un poder perdido por completo tras el trágico hundimiento del ARA San Juan y sus 44 tripulantes, el 15 de noviembre de 2017 en las aguas patagónicas y no contra un Estado. Pero en Chile -por la inesperada tensión por el Estrecho de Magallanes y la ayuda que le brindan a las Malvinas , y sobre todo en Londres -por el conflicto de soberanía sobre el archipiélago-, empezaron a sonar señales de “alarma”.

Concretamente, los militares británicos ya están evaluando las perspectivas de una compra argentina de semejante magnitud y sus implicancias a largo plazo para la Marina Real británica, la defensa de las Islas Malvinas y la política de ambos países en la Antártida, donde también existen reclamos territoriales superpuestos.

Los británicos tienen en Mount Pleasant, Malvinas, una titánica base militar, construida contra la Argentina después de su victoria en la guerra de 1982, pero que puede prestar servicios rápidos para sus efectivos en la OTAN. El presupuesto para la misma siempre genera interna en Londres, y ahora tensiona la situación con Donald Trump pero por otras razones.

Alemania y Francia ofrecen financiar la venta de tres submarinos a la Argentina, que costarían más de 3.000 millones de euros

Por si ello fuera poco, este martes, como anticipó Clarín la semana pasada, el Boletín Oficial completó el llamado a licitación por casi $190.000 millones para construir el muelle militar de la Base Naval Integrada de Ushuaia. Todo para la Armada ahora. Se trata del primer paso de una obra de gran envergadura, orientada a reforzar la presencia militar en la zona más austral del continente americano, en el Atlántico Sur, donde Estados Unidos, con ayuda de la Argentina, busca ahuyentar a China. Las ofertas se abrirán el 20 de noviembre.

“El mar es demasiado importante para la economía argentina y no lo tenemos protegido, por lo que estas compras deben ser prioritarias, no solo para la Armada sino para la Nación. El submarino sigue siendo el arma más efectiva para negar el acceso a nuestros espacios marítimos, mientras que las fragatas son fundamentales en tiempos en que toda nuestra flota está al final de su vida operativa, con 40 años de antigüedad y sin haber sido modernizada”, reflexionó ante este diario el director de Pucará Defensa, Santiago Rivas, quien reconoció que contar con submarinos y buques modernos puede aumentar el costo de mantener la presencia británica en Malvinas y volverla inviable.

Pero también, defendió la compra. “Hoy casi todo el comercio internacional argentino, así como el tráfico de datos, va por el mar, y a eso hay que sumar que la producción de Vaca Muerta saldrá toda por el mar. Darle seguridad reduce el riesgo para los inversores, lo cual reduce costos y nos hace un país creíble a la hora de invertir”, sostuvo.

Necesidades y detalles técnicos

Golpeada por la guerra de Malvinas y con un nivel de deterioro que afecta no solo al equipamiento, sino también a sus capacidades, desde el final del alfonsinismo y durante el menemismo hasta la actualidad, la Armada incrementó sus reclamos con las otras fuerzas, especialmente después del hundimiento del ARA San Juan frente a las costas argentinas.

Anteriormente, los exministros de Defensa Agustín Rossi y Jorge Taiana exploraron la compra de submarinos a las mismas empresas de Francia y Alemania que ahora ofrecen un financiamiento del 100% para los submarinos que quiere la Argentina. Incluso se firmaron cartas de intención.

Pero es la primera vez, ahora, con Milei, que se autoriza la toma de crédito lo que permite a las partes acercarse a una eventual primera firma de contratos para reforzar la seguridad del mar argentino. Pero esa es una decisión de Milei. Si bien la financiación que autorizó Milei no es la totalidad del costo -U$S 2300 millones de un total de U$S 3.355- , ello se podría resolver después con partidas extra.

En el Día de la Armada, Romay había advertido sobre la necesidad de adquirir equipamiento y tecnología ante la creciente tensión internacional, desde el Golfo Pérsico hasta el mar Rojo, a lo que ahora se suman el Estrecho de Ormuz y los problemas en el canal de Panamá. Estos escenarios demuestran la vulnerabilidad de las rutas marítimas globales y el impacto que eso puede tener en la Argentina.

“La vida y la grandeza de la República Argentina dependen principalmente de su intercambio comercial”, señaló en un tramo de su discurso y remarcó la necesidad de tener una “conciencia marítima” para controlar los 4.700 kilómetros del litoral nacional. Allí se extiende una Zona Económica Exclusiva de casi un millón de kilómetros cuadrados, además de una proyección hacia la Antártida, frente a cuyas costas navegan numerosos buques extranjeros. “Sin estrategia, sin inversión y sin conciencia ciudadana, esa riqueza se pierde”, había dicho.

Mariano González Lacroix, director de Blue Field Media y del sitio Zona Militar, advirtió que se estaba hablando, por el momento, de “un proyecto”. Destacó la importancia de la decisión de asignar capital en el presupuesto nacional, aunque advirtió que la iniciativa “no necesariamente termina materializándose, como se vio en la Argentina con otros intentos”.

Por eso, subrayó la importancia de avanzar en políticas de Estado. Además de la asignación de partidas presupuestarias y de la aceptación de un esquema de financiamiento, consideró que se trata de “un empuje bienvenido” que ahora encuentra un eco importante en la Armada y que contribuye a que en la Argentina se hable de “la importancia que tiene el Atlántico Sur”.

Cuáles son los submarinos ofrecidos

Aunque cuando la Armada brasileña realizó recientemente el ejercicio conjunto Humaitá en Mar del Plata se habló de que Brasil podría intervenir para ayudar a financiar y construir submarinos argentinos, hasta ahora lo concreto son las ofertas francesa y alemana. Dalle Nogare dijo en el Rotary Club que “Cualquiera de las dos opciones que elijamos, hoy son de los mejores submarinos que hay en el mundo”.

Francia ofrece el Scorpène Evolved, un submarino de unos 72 metros de eslora y 2.000 toneladas de desplazamiento. Según Naval Group, puede alcanzar 80 días de autonomía, recorrer más de 14.800 kilómetros y permanecer sumergido más de 12 días sin recurrir al snorkel.

Argentina no puede comprarlos sin sus armamentos, sino no tendría sentido la adquisición, al igual que pasó con los F16 estadounidenses comprados a Dinamarca. Son aeronaves de los años setenta que Argentina adquiere modernizadas y con su sistema de Armas.

El Scorpène cuenta con seis tubos lanzatorpedos y capacidad para transportar hasta 18 armas, incluidos torpedos pesados y misiles Exocet. Chile opera dos Scorpène de generaciones anteriores y Brasil construyó cuatro, lo que ofrece una base regional de experiencia y apoyo.

La alternativa alemana es el Type 209NG, de aproximadamente 63 metros de eslora y 1.590 toneladas de desplazamiento en superficie. La evolución más reciente de la familia Type 209, desarrollada por TKMS, incorpora el sistema de combate ORCCA y distintas opciones de baterías.

Argentina opera submarinos Type 209 desde 1974, aunque la experiencia previa no elimina la necesidad de capacitación y adaptación a los nuevos sistemas.

En la guerra de Malvinas de 1982, la Argentina contaba con los Type 209 ARA Salta y ARA San Luis, además del ARA Santa Fe. Solo el San Luis y el Santa Fe fueron desplegados operativamente: problemas técnicos impidieron que el Salta realizara una patrulla de combate. El Santa Fe fue atacado por helicópteros británicos y terminó varado en Georgia del Sur; el San Luis informó ataques con torpedos contra unidades británicas, pero sufrió fallas en sus armas.

EL A.R.A. Salta, el A.R.A. San Juan y el A.R.A. Santa Cruz. (Armada Argentina) cuando buscaban el submarino ARA San Juan, hundido en aguas del sur con sus 44 tripulantes.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior

Adbloquer detectado

Nuestro sitio se mantiene gracias a nuestros sponsors locales, por favor permite que se visualicen en el navegador ♥